
Cruzando el puente peatonal de la Vida desde Rincón de Guayabitos está La Peñita de Jaltemba, el corazón trabajador de la Bahía de Jaltemba. Las pangas siguen llegando con la pesca de la mañana, los piñales siguen moviendo la economía local y la avenida principal está llena de tiendas y restaurantes donde compra toda la bahía. En la playa de La Peñita se filmó una telenovela conocida. Aquí te va cómo conocer el pueblo como local.
Perfecto si: quieres precios locales, calles trabajadoras y la playa de Guayabitos a unos minutos.
Mejor no si: quieres una playa arreglada tipo resort o vida nocturna. Para el día de playa, Guayabitos aquí al lado lo hace mejor.
Ven a La Peñita por el México de todos los días: el mejor tianguis de la bahía, comida honesta, bancos, farmacias y una playa con espacio para respirar.
Quédate en La Peñita o cerca si quieres vida de pueblo a precios locales, con Guayabitos y Los Ayala a unos minutos.
Si lo que quieres es ambiente de playa tipo resort, Guayabitos aquí al lado es para eso; La Peñita es donde la bahía vive de verdad.
La Peñita es más antigua de lo que parece. La zona fue hogar de los pueblos cora y wixárika (huichol) mucho antes de que llegaran los españoles, y la tradición cuenta que los mexicas pasaron y se asentaron aquí en su viaje legendario desde la isla de Mexcaltitán hacia lo que sería Tenochtitlán. El nombre carga esa historia: Jaltemba viene del náhuatl y quiere decir lugar de suelo arenoso, por la tierra fértil de la costa que hizo de esta zona un centro agrícola y pesquero desde la época colonial. Dos oficios han sostenido al pueblo desde entonces: la piña y la pesca en pequeño, y los dos siguen trabajando hoy.
Las mañanas empiezan con las pangas soltando redes y los pescadores descargando la pesca del día a unos pasos de la playa. Por la tarde las calles se llenan del olor de los puestos de tacos y las fondas. Es una mezcla bien variada de locales, residentes de invierno y viajeros compartiendo el mismo cuadro de calles. También es el pueblo donde se resuelven las cosas: si necesitas construir, arreglar o conseguir algo, alguien en La Peñita lo tiene. Y de noviembre a abril el pueblo se llena de residentes de invierno de Canadá y Estados Unidos que regresan año con año porque aquí su dinero rinde, el pueblo se siente seguro y conocido, y hay suficientes vecinos de temporada para llenar el calendario social. Varios parques de casas rodantes, uno de ellos de servicio completo cerca de la playa, tienen a La Peñita como parada fija de la ruta de invierno desde hace décadas.
La Peñita es uno de los tres pueblos que van pegados en la bahía: Rincón de Guayabitos cruzando el puente de la Vida, y Los Ayala en el extremo sur. Entre ellos te mueves caminando, en bici, en taxi o en colectivo.
La carretera divide La Peñita en dos zonas.
Jardín de Edén, Sierra Linda, Lázaro Cárdenas, Cerro de la Cruz, Isla del Verano, Las Rosas, Las Palmas, Mira Sol, Miramar Norte y Miramar Sur. Son colonias más residenciales y algunas quedan un poco más alto, con vista a la bahía o al cerro.
La zona del parque de casas rodantes, Pescadores, Cedros, Centro y Paraíso. El Centro es el corazón de la vida del pueblo: la plaza, el sitio de taxis, tiendas, restaurantes y la entrada a la playa.

Playa La Peñita corre larga y con poca gente a lo largo de la bahía, buena para caminar al amanecer y al atardecer, nadar sin apuro y botanear sin las multitudes de Guayabitos. El nuevo malecón del pueblo trajo bancas cómodas bajo palmas reales, iluminación nueva y escalones anchos con rampas para silla de ruedas. Desde el andador ves toda la bahía y los cerros de atrás. Cerca hay tramos de arena tranquilos como Playa El Playón, para cuando quieres agua calmada y nadie alrededor.
Para un día de playa en serio, la mayoría se va a Guayabitos. Nuestro consentido es Chacala.
El tianguis del jueves de La Peñita es el más grande de este tramo de costa y uno de los más antiguos de Nayarit. El horario que anuncian es de 7 de la mañana a 2 de la tarde. Se arma sobre Bahía de Manzanillo Sur y alrededor, en el Centro, y se extiende de la avenida principal por la plaza y calles arriba, cientos de puestos, con fruta y verdura, pescado, lácteos, pan, artesanía, ropa, herramienta y comida. Es un tianguis que anda: hace un circuito semanal por los pueblos de la costa, y el jueves le toca a La Peñita.
Ve temprano. Los vendedores empiezan a armar antes de las 7, a las 8 ya está completo, y todos coinciden en que después del mediodía se vacía y entre la 1 y las 2 ya casi todo está guardado. Si llegas a la hora de la comida te toca la calle a medias.
El calor es la otra razón para ir temprano. Los puestos van por calles con edificios a los lados, las lonas tapan buena parte del andador pero el aire no corre, y conforme avanza la mañana hace más calor y hay más gente. Aun en temporada baja, cuando hay menos puestos, llegar a las 11 es gente y calor de verdad.
El tianguis son tres tianguis en uno, y siempre van en el mismo orden. Entrando por la avenida principal te topas primero con los puestos de artesanía y recuerdos, los que están más cerca de la plaza y de la calle principal. Detrás viene la comida: fruta y verdura, hierbas, pescado y camarón sobre hielo, una sección de lácteos, pan y pan dulce del día.
Sigue caminando, alejándote de la avenida, y llegas a la parte por la que vienen los locales. Es el tramo largo de segunda: ropa y zapatos usados, trastes, herramienta, ferretería, refacciones de licuadora y de estufa, electrónica, muebles y la fila de plásticos para la casa que los que van seguido le dicen el pasillo de los plásticos. Cuanto más te alejas de la avenida, más es todo para la gente que vive aquí.
Ponte zapatos con los que puedas caminar. Las calles son de piedra y están desparejas.
La mayoría llena la bolsa de fruta, verdura y mariscos. La fruta y la verdura llegan de ranchos y pueblos de la sierra alrededor de la bahía, el pescado y el camarón van sobre hielo, y hay sección de lácteos, pan recién hecho, nueces garapiñadas que hacen ahí mismo, miel y café de la zona, y vainilla. El pan y los pasteles se acaban temprano.
En los puestos de artesanía hay plata con sello .925 y .950, chaquira y cuadros de estambre huichol, vidrio soplado, loza de Talavera, blusas y mantelería bordadas, blancos de cama, barro, trabajo en cuero y tapetes de Oaxaca.
Dos cosas que conviene saber. Los mismos artículos se repiten de puesto en puesto, así que vale la pena recorrer todo el tianguis una vez antes de comprar. Y una parte de lo que se vende como hecho a mano es de fábrica.
El tianguis se pone todos los jueves del año, pero en realidad son dos tianguis. De noviembre a marzo o abril los residentes de invierno están de vuelta y los puestos de artesanía llenan los alrededores de la plaza y la avenida. Para mayo casi todo ese lado artesanal ya se fue, y queda la banda de siempre más el tianguis local completo: fruta y verdura, mariscos, cosas para la casa, ropa, herramienta.
El verano es el tianguis local, y sigue lleno y sigue caliente. Si andas por aquí en temporada baja, ve por los puestos de comida y los trastes, no por la artesanía.
Si el jueves no te acomoda, en Guayabitos hay un tianguis más chico los lunes de 8 de la mañana a 1 de la tarde en temporada alta, y Lo de Marcos y Chacala ponen el suyo los sábados.
El jueves cambian cuatro cosas. El detalle de cada una viene más abajo.
En La Peñita la comida es casual y de dueños locales, con mexicana tradicional e internacional, desde restaurante de mantel hasta puesto de tacos. La mejor forma de encontrar tu favorito es caminar el Centro a la hora de la cena.
Los puestos de comida trabajan por toda La Peñita toda la semana, en la mañana y en la noche, más apretados alrededor de la plaza y la avenida principal. El jueves se ponen más. Nuestra regla es irnos a donde haya gente. Todo huele delicioso.
Ruta: Los Ayala, Guayabitos, La Peñita, La Colonia y de regreso, más o menos cada 20 minutos de 6 de la mañana a 8 de la noche. Cuesta unos 15 pesos por persona, y se agradece el cambio exacto. Lo paras en las señales azules de parada; es barato y lo usa todo el mundo aquí.
Los taxis son carros o camionetas blancas reguladas, y los encuentras sobre la avenida principal o en el sitio de la plaza. Tarifas estándar, confirmadas por última vez en marzo de 2025:
Las tarifas las fijan los sitios de taxis del pueblo y pueden ajustarse cada año. Si tienes duda, pregunta antes de subirte: "¿Cuánto cuesta ir a...?" La propina no es obligatoria, pero unos pesos se agradecen.
Estacionamiento en la calle es lo que hay, y los jueves el tianguis cierra las calles por donde va. La avenida se llena, las calles de al lado también, y andas dando vueltas hasta que se desocupa un lugar.
La forma de estacionarse cambia seguido. A veces los carros se ponen en paralelo pegados a la banqueta, a veces en diagonal para que quepan más. Cambió tres veces nada más en el último año, y la última vez que estuvimos en el pueblo era en diagonal.
Fíjate cómo están los carros de alrededor y hazle igual.
La Peñita se mueve con efectivo. Las tiendas grandes y muchos restaurantes de mesa aceptan tarjeta; los puestos del tianguis, los vendedores de la playa y las tienditas de abarrotes, no.
Cuánto traer lo decides tú. Las compras grandes de artesanía suben rápido, sobre todo las cobijas, así que calcula más de lo que gastarías en una salida normal.
En el gentío del tianguis trae tu dinero cerca, igual que en cualquier tianguis o mercado lleno de cualquier parte. La bolsa por delante y a la mano.
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Quedarte en La Peñita te pone en medio de la vida del pueblo, cerca de los restaurantes, la plaza y la playa. Si quieres algo más tranquilo, Cerrito Encantado está a unos 20 minutos, en los cerros de Altavista: casitas y cuartos, alberca de agua salada, wifi Starlink y salida fácil a La Peñita, Guayabitos y Los Ayala. A muchos les gusta pasar el día en la energía de La Peñita y volver a algo más calmado en la noche.
Sí, sobre todo si buscas el México de todos los días y no un ambiente de resort: el tianguis más grande de la bahía, comida local honesta, una playa larga sin gente y vida de pueblo de verdad a un puente de Guayabitos.
Por el tianguis de los jueves, la pesca en pequeño, el cultivo de piña y una de las comunidades de invierno más amigables de la Riviera Nayarit.
El jueves. El horario que anuncian es de 7 de la mañana a 2 de la tarde, a las 8 ya está completo y se acaba entre la 1 y las 2. Va de la avenida principal por la plaza y calles arriba, con fruta y verdura, mariscos, artesanía, comida de puesto y cosas para la casa.
Fácil. El colectivo corre entre Los Ayala, Guayabitos, La Peñita y La Colonia más o menos cada 20 minutos por 15 pesos, los taxis regulados esperan en la plaza con tarifas fijas, y también puedes caminar de La Peñita a Rincón de Guayabitos por el puente peatonal de la Vida en unos 20 a 30 minutos de ida.
Sí. Playa La Peñita es larga, local y casi nunca está llena, con un malecón nuevo accesible para silla de ruedas, bancas bajo las palmas y algunos de los mejores atardeceres de la bahía.
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